viernes, 10 de febrero de 2012

El Hombre Neandertal cómo corría.

      El hombre Neandertal no necesitaba unas  “Nike Vomero” para correr tras su comida, lo hacía con un manto de tierra y polvo bajo las plantas de sus pies desnudos y traccionaba con unas uñas de pedicura exquisita. Las marcas nos han convencido de que unas zapatillas con mucha amortiguación, con suela de goma cocida, con cordones ultralight, etc. son gatches imprescindibles para nuestra carrera y nuestra salud.
     Hablando desde la propia experiencia y habiendo invertido gran parte de mi “copiosa fortuna” en muchos modelos de zapatillas para correr en busca de una llegada a meta sin dolores, sin preocupaciones, sin esos segundos o minutos que queremos dejar atrás cuando apresuramos el ritmo, os aseguro que todavía sigo con dolencias y sin poder recuperar esos segundos.
     Ahora no voy a dejar de correr con zapatillas, ya que la bendita evolución de las zapatillas ha hecho de mis pies una princesa de guisante bajo el colchón. Lo que sí he empezado a hacer es entrenar poco a poco descalzo o semidescalzo con el fin de acostumbrar a mis pies a su movilidad natural. ¡Quiero ser un hombre Neandertal! Ya corro descalzo y con taparrabos detrás mi presa (mi mujer) por toda la casa… por ir practicando un poco…jejeje.

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